viernes, 11 de marzo de 2011

OPINION: Tsunami Social

TSUNAMI SOCIAL
Por Cesar Oviol
La oposición venezolana carente de un proyecto alternativo de país, desgastado como están los partidos y sus dirigentes a pesar de una gran votación en el pasado 25 de septiembre, se ve desplazada una vez más por las acciones juveniles, que sin razón o con ella, andan lanzados en las calles haciendo huelgas de hambre, acompañando las demandas sociales de algunos sectores desasistidos y a los trabajadores que producto de la inflación sus salarios se la han vuelto nada.
Estas acciones cuyas bandera discursiva va en pro de los Derechos Humanos, sin duda, son en parte por el principio de que en política no hay espacio vacío, porque siempre hay alguien que lo llene. El gobierno y el PSUV han querido asumir la tarea de gobernar solos, sin ningún sector de la vida del país que los acompañe, porque ni sus aliados del PCV son consultados para la toma de decisiones, ni mucho menos a partidos como el MEP, UPV o TUAMARO. Esto ha llevado al grupo reducido que dirige las riendas de la revolución (Buro PSUV-Consejo de Ministros) ha cometer errores, que han permitido al resurgimiento de una oposición sin programa, agotada en ideas y sin liderazgo definido.
La falta de formación política e ideológica de quienes dirigen la revolución es hoy el peligro más grande que tiene el proceso de cambios. Los altos niveles de corrupción, es producto que los dirigentes de la burocracia, no están interesados en transformar e Estado y ponerlo al servicio del pueblo, sino todo lo contrario, repiten el esquema clientelar del pasado, maximizando las posibilidades de hacer negocios personales y de grupos en el corto plazo para el disfrute del erario público en yates, viajes, mujeres, whisky, cuentas en el exterior, fincas y carros lujosos.
Una expresión de esto es el caso de PDVSA, que manejos del dinero de los trabajadores en los fondos de pensiones para hacer negocios e inversiones que dejaran jugosas ganancias, ahora pero ¿como puede pasar estas cosas en las narices de ministros y al más alto nivel gubernamental? ¿Cómo pueden permitir que se haga negocios en los Estados Unidos cuando es de allá de donde se apuntan los cañones ara acabar con la esperanza de liberación del pueblo venezolano? La respuesta, al menos para este escribidor es que quienes están en altos cargos y a quienes se designa para la alta gerencia no están comprometidos ideológicamente con el modelo que se quiere construir.
El peligro que corre la revolución y su continuidad dependerá en gran medida de la conformación del Polo Patriótico, por eso el sabotaje y las operación de dilatación a la que se ha visto sometida esta iniciativa, que pretenden evitar que nuevos actores revolucionarios asumen la conducción política colectiva de la revolución porque sería la pérdida de sus privilegios a quienes se han acostumbrado a mandar para enriquecerse.
De continuar sin cambios en la direccionalidad política, seguirá aumentando el descontento y el desgaste de la gestión pública, porque la acción y el dinero del Estado irá a las arcas de las corrupción y no llegara a las manos del pueblo, además, las hienas de la derecha tendrán a sus jóvenes y ONG en las calles esperando cualquier descontento para capitalizar errores propios y propiciando un tsunami social que se lleve consigo en el 2012 lo que en 200 años no se pudo lograr.
Lic. Cesar Oviol
Educador y Político
TWITTER: @cesaroviol
cesaroviol@gmail.com

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